Aprovechan la digitalización, proporcionan un acceso fácil, rápido y transparente a los mercados, ejecutan un modelo de funcionamiento de bajo coste y, en 2015, atrajeron cerca de 50.000 millones de dólares en activos bajo gestión, según Aite Group.
Pero, la realidad de los robo advisors es "mucho más compleja". Esta es la primera conclusión del estudio elaborado por Finextra Research y EPAM. La tendencia ante su irrupción, no obstante, es más "hacia la colaboración que la competencia, y en lugar de que los nuevos se ‘coman la merienda’ de los veteranos, está surgiendo un modelo de asesoramiento que aprovecha las capacidades de ambos". Esa es la clave.
Tal y como explica Panos Archondakis, director senior de gestión patrimonial en EPAM, "los profesionales suelen tener demasiados clientes como para dar el servicio adecuado. No pueden procesar toda la información requerida (datos, noticias de mercado, análisis, recomendaciones de productos…). Pero los bancos pueden aprovechar la opción digital para procesar todo ese flujo de datos y dársela resumida al gestor (…) la automatización le permitirá además a éste estar más en contacto con su cliente".
Recordemos que el informe "The rise of bionic wealth: a hybrid model of cuting-edge technology and advisor expertise heralds the futuro for wealth managers", elaborado por Forbes Insights y Temenos, apuntaba que el 42% de los profesionales cree que un modelo híbrido entre lo digital y la relación cara a cara es la comunicación ideal. Mientras que un 34% de los altos patrimonios apuesta sólo comunicación digital o mezcla de ambas. De hecho, un 62% encuentra que la digitalización de los servicios de gestión patrimonial es buena, aunque siguen queriendo reunirse con sus asesores de forma personal.
Es más, tal y como apunta Janine Menasakanian, de Vanguard: "Los robo advisors proporcionan la oportunidad de dar servicio a gran cantidad de clientes que de otra manera no tienen acceso a productos financieros u asesoramiento". Por otra parte, David Lo, de Scorpio Partnership, considera que con la llegada de estos asesores digitales supondrá que los gestores humanos "se irán convirtiendo en gestores de relaciones, estrategas, mentores… y deben plantearse cómo van a hacer de ello su día a día".