La banca ha ido en contra de sus principios durante esta crisis. La Asociación Española de Banca (AEB), que representa al sector, reconoce que «habría sido un error aplicar el manual de gestión de riesgo habitual», según palabras de su presidente, José María Roldán. En una intervención en el Consejo General de Economistas, Roldán explicó que la banca ha ido contra su instinto en esta crisis.
Así, el parón generó necesidades nuevas para las empresas y los ciudadanos. «Necesitaban tiempo, lo que se traduce en liquidez para hacer el ajuste necesario», describió Roldán. No obstante, los bancos han proporcionado financiación a la economía durante estos meses, gracias, según el presidente de la AEB, a la «capilaridad» de los bancos españoles.
En todo caso, Roldán aprovechó para advertir de que este aumento de la financiación era imprescindible para permitir que la economía siguiera respirando. De hecho, avisa de lo que ocurrirá si la actividad se paraliza: «El sufrimiento de la economía va a hacer sufrir al sector».
Más fusiones
La rentabilidad continúa siendo uno de los retos del sector. En este momento, los bancos se han dedicado a sanear sus balances y a prepararse para lo que podía llegar. «Los bancos españoles son de los que más provisiones han hecho», defiende Roldán. Debido a su papel de suministradores de liquidez, el presidente de AEB observa que obtener rentabilidad es «más complejo de lo que era hace un año».
A pesar de ello, cree que los bancos deben seguir cumpliendo el papel que han ostentado durante la crisis: «Deben ayudar a sus clientes aunque eso conlleve la asunción de mayores riesgos». Más adelante, Roldán espera que el sector financiero pueda «volver a la senda de la recuperación de la rentabilidad», aproximadamente en dos años, cuando el dirigente financiero espera que las aguas vuelvan a su cauce.