El verano es tiempo de desconexión… y de decisiones. Lo que en apariencia es una pausa estival, se ha convertido para muchos profesionales en una oportunidad para repensar su futuro laboral. ¿Sigo donde estoy? ¿Es este el lugar donde quiero crecer?
A la vuelta, las respuestas empiezan a materializarse: septiembre es, desde hace años, uno de los meses con más renuncias voluntarias en el mercado laboral español.
Según Eurostat, España lidera la rotación laboral en Europa, con más del 6% de los empleados cambiando de puesto cada trimestre. A esta cifra se suma un dato preocupante: en 2024, casi 3,2 millones de personas causaron baja voluntaria, un 49 % más que en 2021.
Y la tendencia no se detiene. De hecho, informes recientes prevén que la rotación en las empresas españolas alcance el 24% en 2025, especialmente en sectores como tecnología y hostelería.
El compromiso, en caída libre
La relación entre empleados y empresas atraviesa un cambio de paradigma. Atrás quedaron los años en los que la estabilidad laboral era el valor dominante. Hoy, factores como el propósito, la salud mental, la autonomía y la conciliación ganan peso en la ecuación.


