Con la llegada de la pandemia una parte importante de la sociedad se comenzó a plantear la posibilidad de trasladarse a una localización alejada del centro de las ciudades, como municipios más pequeños y rurales. Como consecuencia de la emergencia sanitaria, a lo largo de aquellos primeros meses de 2020 algunos elementos como la superficie, la tipología o los espacios al aire libre cobraron un nuevo significado y se colaron entre las prioridades de familias e inversores.
En una conversación con DIRIGENTES, el director de Estudios y portavoz de pisos.com, Ferran Font, explica que la situación excepcional provocada por la COVID-19 creó “unas condiciones que se adaptaron a la nueva realidad”. Y, con ello, “cambiamos la forma de comprar, de trabajar, de buscar y de entender qué es lo que necesitamos de una casa”. No obstante, pasado un tiempo cabe preguntarse cuál es la tendencia actual de la compraventa de vivienda.
Según datos del Colegio de Registradores de Propiedad, facilitados por pisos.com, dicha predisposición fue “efímera” y fruto de la situación ya que, en 2021, la mayor parte de las operaciones de compraventa que se realizaron en España fueron viviendas urbanas. Para entender las razones por las que estos movimientos no se asentaron en el tiempo, el experto destaca dos elementos fundamentales. En primer lugar, “la menor implementación del teletrabajo respecto a lo que se suponía a priori, así como la poca capacidad de la oferta disponible, en los mercados rurales, de dar respuesta a toda la demanda que en su día migró de la gran ciudad a mercados que limitaban con esta ciudad”.
Unido a estas ideas, Font también comenta que, históricamente, “las grandes capitales han sido centros donde se concentraba la población en general”, como consecuencia de la mayor oferta laboral, formativa, de ocio, así como una mayor oferta de vivienda disponible. Así las cosas, aunque la mayor relevancia de viviendas urbanas es una tendencia que se produce en todo el territorio, no se da de manera homogénea, sino que “es precisamente en aquellas grandes ciudades donde se produce en mayor medida”. “Estamos hablando especialmente de Barcelona, Madrid, Valencia o Málaga”, señala.
En este sentido, desde pisos.com explican que el mayor peso de la compraventa en capitales respecto al total de sus respectivas provincias es una dinámica que se extendió a lo largo de todo 2021. Y, más allá de Madrid y Barcelona, las ciudades más llamativas fueron Vitoria, Zaragoza y Valladolid.