Cinco horas no fueron suficientes para parar la guerra entre Rusia y Ucrania, aunque sí para mantener lo más parecido a una tregua durante el tiempo que ha durado las negociaciones. Un encuentro que ha tenido lugar en la fronteriza ciudad de Gómel, al sureste de Bielorrusia, donde se han reunido los principales delegados de ambos países para intentar llegar a un acuerdo.
El alto el fuego que exigía el gobierno de Zelenski, además de la retirada de las tropas rusas de todo el territorio ucraniano, no fue posible. A pesar de ello, las declaraciones de Leonid Slutski, delegado ruso, quien afirmaba que la siguiente reunión tendría lugar en tan solo unos días, parece aportar algo de luz en una guerra que cada vez se está tornando más complicada.
No obstante, la ofensiva del gobierno ruso en Ucrania se tornó el pasado lunes como una de las más violentas desde el inicio de la guerra, aunque expresaran su deseo de llegar a un acuerdo con Kiev antes del comienzo de la reunión. Decenas de civiles ucranianos muertos en un ataque con misiles a un barrio residencial de Járkiv, de las más cercanas a la frontera con Rusia y la segunda con más habitantes de Ucrania.
Las secretas negociaciones del Kremlin
El presidente bieloruso, Alexander Lubashenko, cedió una de sus residencias de Gómel para que allí tuviera lugar la reunión entre Rusia y Ucrania. Con todo preparado por parte del país anfitrión, que dispuso de una sala de juntas improvisada que no tardó en mostrar en sus redes sociales, fue Ucrania quien accedió a ir pese a su negación inicial ya que, Bielorrusia desde el principio, se ha mostrado a favor de Rusia. Este apoyó con equipamiento al ejército ruso y acogió a unos 30.000 soldados para favorecer de este modo, la invasión de Moscú por el sur de Ucrania.
El tenso encuentro discurrió sin grandes avances y a pesar de que durante las horas que se prolongó la reunión se estableció un alto el fuego, a medida que pasan los días, el conflicto se vuelve más violento, como asimismo lo afirmó Vladimir Medinsky, negociador y asesor ruso del Kremlin.