Ryanair registró un beneficio neto de 820 millones de euros entre abril y junio, lo que supone un incremento del 127,7% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.
La aerolínea también informó de una facturación total de 4.340 millones, un 20% más, impulsada por el aumento de pasajeros y la subida en el precio medio del billete.
En el trimestre, Ryanair transportó a 57,9 millones de personas, un 4% más que en 2023. El precio medio del billete subió un 21%, hasta los 51 euros, mientras que los ingresos por pasajero aumentaron un 15%.
Este comportamiento vino reforzado por la coincidencia de toda la Semana Santa durante el mes de abril, lo que favoreció un aumento del 5% en los ingresos auxiliares, como el embarque prioritario o el consumo a bordo, que ya representan cerca del 25% de la facturación total.
Los costes operativos crecieron un 5%, hasta los 3.420 millones de euros, aunque la compañía logró amortiguar el impacto gracias a su estrategia de cobertura de combustible. Ryanair aseguró haber adquirido de forma anticipada el 85% del carburante necesario para este ejercicio fiscal, a un precio de 76 dólares por barril.
