Sabadell ha cerrado el primer semestre de 2014 con un beneficio neto atribuido de 167,7 millones de euros, un 35,9% más que en el mismo periodo de 2013, con 1.415,3 millones destinados a dotaciones.
Al igual que en el primer trimestre, los márgenes se han situado por encima de lo esperado, mientras que la morosidad y el saldo de activos dudosos han proseguido su descenso. La fuerte generación de ingresos recurrentes, unida a la eficaz gestión de su cartera de activos inmobiliarios a través de Solvia acercan a la entidad a los objetivos establecidos en el Plan Triple 2014-2016.
Por otro lado, Sabadell ha experimentado una reducción de su inversión crediticia del 2,4%, a pesar de lo cual la producción hipotecaria, principal partida de dicha inversión, ha crecido un 54% en número y un 61% en volumen. También se mantiene la financiación empresarial subvencionada por el Instituto de Crédito Oficial (ICO), cuyas operaciones superan los 2.000 millones de euros.
Por su parte, la ratio de morosidad (sin considerar los activos ligados a la CAM), disminuye por segundo trimestre consecutivo y se sitúa en el 13,35% (22 puntos básicos menos que al cierre del trimestre anterior y 28 puntos básicos desde el inicio del ejercicio. La ratio de cobertura sobre el total de la exposición crediticia y la cartera de inmuebles avanza del 13,4 al 13,8% en un año.
En cuanto a la naturaleza de los ingresos, mejoran tanto los derivados del negocio bancario (las comisiones alcanzan los 414,5 millones de euros, un 16,2% más), como los resultados de operaciones financieras, que incluyen las plusvalías obtenidas por la venta de su cartera de renta fija (+11,8%). Por su parte, los gastos de explotación también se han incrementado, en este caso un 11,5%, hasta alcanzar los 903,1 millones de euros.