La divergencia se aleja y la "guerra de divisas" se recrudece. Todo parece apuntar a que no habrá nueva subida de tipos en Estados Unidos en marzo, y veremos si en junio… Lo que sí traerá el mes que viene, según descuenta el consenso, es un incremento de los estímulos en la Zona Euro. Mientras tanto, Japón se ha sumado a la "moda" de los tipos negativos y, de hecho, se especula con la posibilidad de que la autoridad monetaria norteamericana también lo haga…
Sin embargo, lejos de reducir las tensiones, estas políticas han comenzado a despertar suspicacias por su impacto en los balances del sector financiero, que sufre ya por los miedos que despiertan países y empresas productoras de petróleo ante el hundimiento de esta materia prima. Al mismo tiempo, "la búsqueda de la seguridad empuja las rentabilidades de la deuda hacia abajo y aplana las curvas", añade el equipo de renta fija de Natixis Asset Management (AM).
"Los objetivos primarios de los inversores en renta fija son habitualmente la preservación del capital y una rentabilidad estable. Como es evidente en el entorno actual estos dos objetivos ya no son fáciles de lograr, lo que exige que busquen alternativas adecuadas", añade Hervé Hanoune, director de renta fija en Vontobel AM.
Así, por ejemplo la "selectividad" es para Natixis AM "esencial ante la gran diferencia entre Alemania y otros países centrales y periféricos". Así, profundizan en la duración en el primer caso y apuestan fuerte por la exposición a la periferia de la Zona Euro.
Diversifican con high yield y bonos convertibles. Explica la firma que son optimistas con el primer tipo de deuda en que los fundamentales son sólidos (apalancamiento moderado) y la tasa de morosidad baja (por debajo de la media), cuenta con el apoyo que supone el BCE y el entorno de bajos tipos de interés y, además, la valoración es atractiva tanto en términos absolutos como relativos.