Esta unión celebra un legado de sabor y se inicia con un a cuatro manos entre Víctor García, director gastronómico de Cap Rocat, y Pablo Laya, chef ejecutivo de Saddle, quienes los días 28 y 29 de junio fusionarán la riqueza culinaria balear con las recetas clásicas contemporáneas del restaurante estrella Michelin.
Además, durante los meses de julio y agosto, Saddle contará con un pop up en este impresionante hotel, en el que ofrecerá un menú degustación especialmente elaborado para la ocasión en base al mejor producto local de temporada, y que estará disponible durante las cenas de los lunes, jueves, viernes, sábados y domingos.
Este verano, Cap Rocat, una antigua fortaleza del siglo XIX ahora convertida en un exclusivo y lujoso hotel de 5* GL ubicado en la zona más privada de la Bahía de Palma, acogerá la propuesta gastronómica de Saddle, el clásico contemporáneo madrileño galardonado con una estrella Michelin y dos soles Repsol. Bajo el lema “un legado de
sabor”, esta unión desembarca en la isla de Mallorca para crear una experiencia única y genuina en la que el producto local de temporada y la cultura gastronómica mediterránea se ponen al servicio de la técnica y el recetario clásico de Saddle durante un tiempo limitado.
Como punto de partida, este viaje sensorial comienza con un a cuatro manos que tendrá lugar el 28 y 29 de junio, en el que Pablo Laya, chef ejecutivo de Saddle, y Víctor García, director gastronómico de Cap Rocat y chef de La Fortaleza – el restaurante gastronómico del hotel, galardonado con Dos Soles Repsol -, han elaborado un menú especial que fusionará con maestría la cocina mediterránea y los clásicos contemporáneos. Entre los platos, destacan: el tradicional ‘Variat Mallorquí’ de bienvenida, un icono de La Fortaleza, así como de la tradición mallorquina, seguido de platos como el clásico tartar de Gamba Roja del Mediterráneo con sus corales al ajillo de Saddle; las sopas mallorquinas de La Fortaleza; el mero salvaje con escabeche de aceituna de Campo Real (Saddle); una versión de la langosta al estilo Formentera (La Fortaleza); o la fondue de comté, flor de calabacín, y Beurre Blanc de Riesling (Saddle), entre otros. La secuencia dulce la pone el exquisito soufflé Grand Marnier. Todo ello
en un espacio singular e imponente con capacidad para 30 comensales.
Esta experiencia continúa con un pop up exclusivo de Saddle que durante los meses de julio y agosto traerá a la isla la alta cocina clásica contemporánea con un menú degustación de inspiración mediterránea y basado en el mejor producto local de temporada, que destacará tanto elaboraciones clásicas del restaurante madrileño, como otras que son un claro homenaje a los sabores y herencia balear, todo ello en el entorno incomparable de La Fortaleza de Cap Rocat.