En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, la conversación sobre el bienestar psicológico en el trabajo ha dejado de ser un tabú.
En España, el 87% de los profesionales reconoce haberse sentido agotado emocionalmente sin comunicarlo a su empresa, según Hays. Esta nueva forma de desgaste, conocida como burnout silencioso, erosiona la conexión entre el empleado y su labor, aunque la productividad aparente mantenerse estable.

«En el burnout visible el profesional es consciente de su límite. En el silencioso, la confusión es mayor: el empleado mantiene un buen desempeño, pero siente que falta algo», explica Fernando Calvo, director de People & Culture de Hays para el Sur de Europa.
El problema no es menor. El 85% de los trabajadores considera que su empresa no está preparada para detectar ni gestionar este tipo de malestar, que ya representa uno de los principales riesgos psicosociales en el entorno laboral actual.
El absentismo se dispara
Según datos de Steelter, el 55% de los empleados en España afirma haber sufrido algún problema de salud mental relacionado con el trabajo. Esta cifra sitúa las causas psicológicas como la segunda razón de incapacidad temporal en el país, con un aumento del 88% en los días de baja en los últimos años.





