El resultado de la votación no es vinculante pero constituye todo un espaldarazo a Pedro Sánchez, que anunció esta consulta inédita a las basese el pasado 30 de enero. De esta manera, las voces discordantes de algunos barones socialistas quedarán amortiguadas.
"Espero un sí rotundo y claro por parte de la militancia y conmino también al resto de fuerzas del cambio a que respalden este cambio en el debate de investidura que el PSOE va a liderar", dijo Sánchez antes de emitir su voto según Reuters.
La genérica pregunta que estaban llamados a refrendar los alrededor de 200.000 militantes socialistas era: "El PSOE ha alcanzado y propuesto acuerdos con distintas fuerzas para apoyar la investidura de Pedro Sánchez. ¿Respaldas estos acuerdos para conformar un Gobierno progresista y reformista?".
La cuestión planteada a la militancia ha producido malestar en algunos territorios controlados por los socialistas por su vaguedad a la hora de especificar con quién se establecen los acuerdos y considerando que, si se rubricaran nuevos pactos con otras fuerzas, deberían volver a ser sometidos a la militancia.
El pacto alcanzado entre PSOE y C’s, que sólo sumaría 130 de los 350 escaños del Congreso, no garantizaría la investidura de Sánchez en primera ronda el próximo 2 de marzo, cuando necesitaría mayoría absoluta, mientras que en una eventual segunda ronda necesitarían la abstención de al menos 91 diputados de otras formaciones.