Pedro Sánchez aceptó la propuesta de Ciudadanos de iniciar una reforma urgente de la constitución para una regeneración democrática que podría encajar en las pretensiones de otros partidos y que no entra en el pantanoso tema de las soberanías.
Las medidas solicitadas por Ciudadanos y aceptadas expresamente por Sánchez buscan la supresión de los aforamientos, reducir a la mitad el número de firmas para las iniciativas populares, avanzar en la despolitización de la justicia, suprimir las diputaciones y limitar los mandatos al frente del Gobierno a ocho años. Los 90 escaños del PSOE y los 40 de Ciudadanos no serían suficientes para avalar la investidura de Sánchez, que presentará su propuesta a los 350 diputados que componen la Cámara el próximo uno de marzo.
Podemos ha dejado claro que no apoyará un acuerdo con Ciudadanos "Si no se suma el PP a ese acuerdo, no es acuerdo de Gobierno ni de investidura", ha enfatizado Iglesias, quien defiende que la única posibilidad de Sánchez de llegar a La Moncloa es un pacto con su formación, Compromís e Izquierda Unida para integrar un Gobierno de coalición. "Hay un hecho que me permite ser optimista. Solo hay una posibilidad de que Pedro Sánchez sea presidente del gobierno y es como presidente de un gobierno de coalición", recoge Reuters.
El PP, por su parte, se limita a reiterar su oferta de un gran gobierno de coalición liderado por el actual presidente Mariano Rajoy con Ciudadanos y el PSOE. Sánchez anunció la convocatoria para este miércoles de la Ejecutiva del Comité Federal del PSOE para someter a la consideración de las bases el acuerdo con Ciudadanos. "Mañana será un día importante", dijo.
Sin embargo, las cuentas no salen. Para ser investido presidente, Sánchez se someterá el 2 de marzo a una votación en la que necesita una mayoría absoluta, prácticamente imposible y, ya en una segunda ronda el 5 de marzo podría ser elegido con mayoría simple, es decir, consiguiendo más votos a favor que en contra.