Pedro Sánchez ha evitado esta mañana que se convoque la Comisión de Ética y Garantías, que debería arrojar luz sobre si la ejecutiva debe disolverse tras la dimisión de 17 miembros críticos contra la dirección del partido. El objetivo era que el partido pasara a estar dirigido por una gestora. La número dos de Susana Díaz y presidenta del Comité Federal, Verónica Pérez, ha admitido que no puede convocar la comisión y dice que el órgano "está secuestrado". La Comisión de Ética y Garantías del PSOE debería ser el arbitro que dirima quién está al frente del PSOE. Pero Pedro Sánchez ha logrado que no se reuna y emita un veridecto, a pesar de que sus afines están en minoría en el órgano. La presidenta de la comisión, Isábel Celaá, la única que autoridad para convocarla ha evitado hacerlo pese a los intentos de la presidenta del Comité Federal, Verónica Pérez.
La dirección de Sánchez ha calificado de "nula a todos los efectos" la convocatoria de la Comisión de Garantías por parte de los dimitidos que presentaron ayer. Lo ha hecho a través de un comunicado antes de que llegara a la sede del partido Verónica Pérez. La dirigente ha vuelto a hacer una petición formal para que la comisión se reúna, pero ha admitido ante periodista que no tiene autoridad para hacerlo. Sólo puede hacerlo la presidenta de la comisión a instancias del secretario como un órgano independiente que es de la dirección del partido. Ante esto, los tres miembros críticos a Sánchez de la Comisión le han dado 24 horas de límite para convocar al órgano o emitirá su propio dictámen, previsiblemente a favor de los 17 dimisionarios.
La dirigente ha denunciado que Sánchez y los suyos "buscan una maniobra estatuaria para atrincherarse, no está a la altura del nombre del PSOE". Ha declarado que ahora mismo la única autoridad del partido es ella como presidenta de la Comité Federal y que la reunión que mantiene Sánchez como comisión ejecutiva no tiene validez .
Demostración de fuerza de Susana Díaz
La presidenta de Andalucía, Susana Díaz, ha convocadoa los máximos órganos de poder de la federación, la Comisión Ejecutiva Regional y del Comité Director. La líder andaluza ha comenzado su intervención admitiendo que el partido se enfrenta a un "momento crítico". Para Díaz, "el PSOE no es patrimonio solo de sus militantes", sino también de los votantes. La dirigente socialista ha opinado que las derrotas electorales que encadena el partido son conscuencia de que se han "desconectado de la sociedad".