Seguro que son muchos los factores que han hecho posible esta celebración tan señalada, y, sin temor a equivocarnos podríamos decir que su capacidad de gestión ha jugado un papel relevante. Capacidad para gestionar los distintos contextos y situaciones que a lo largo de su dilatada historia le ha tocado vivir.
Desde su nacimiento, en 1922, SANTALUCÍA ha vivido un proceso de continuo crecimiento, expansión geográfica y diversificación de negocio hasta convertirse en lo que es cien años después: un grupo asegurador con una propuesta de valor integral con más de 7.000.000 de clientes y 10.000 empleados que, con una organización territorial de más de 450 agentes exclusivos, 750 puntos de venta en toda España y su colaboración con más de 1.000 corredurías profesionales, trabajan a diario por ofrecer el mejor servicio a sus clientes.
Hoy, SANTALUCÍA se sitúa entre los 10 principales grupos aseguradores de España gracias a los logros en la gestión empresarial llevados a cabo S por muchas de las personas que han formado y forman parte del GRUPO SANTALUCÍA. Las personas y la innovación han estado en el centro de esa gestión empresarial y han sido su motor.
La historia de SANTALUCÍA es la historia de la permanente búsqueda de soluciones para proporcionar un mayor bienestar y protección a las personas ante las nuevas situaciones y necesidades que iban surgiendo, es una historia de acompañamiento. Y esto lo ha sabido hacer sin renunciar a su esencia, siendo fieles a sus valores y principios de gestión a la vez que han sabido adaptarse a las nuevas realidades que iban surgiendo. Esta es la clave de estos 100 años y de los próximos: transformarse, pero sin perder su esencia y siendo fieles a ella.
La compañía celebra este centenario en pleno proceso de transformación, posicionándose como proveedor de servicios de protección, ahorro y asistencia familiar que se proyecta hacia un futuro con mayor presencia internacional; sostenible en el plano financiero y con el máximo respeto a su entorno social, medioambiental y de excelencia en modelo de gobierno. La hoja de ruta para llevar a cabo esta ambición es su Plan Estratégico 100+. El Plan establece tres grandes vectores: Digitalización, Sostenibilidad e Internacionalización. Las grandes palancas de apoyo son EFICIENCIA, buscando mejorar la competitividad, INNOVACIÓN, siendo capaces de ver las cosas con un ángulo creativo y generando nuevos productos. Y, por supuesto, las PERSONAS, que son las que tienen que hacer realidad esas metas y aspiraciones. Todo ello focalizándose siempre en los CLIENTES, tanto externos como internos, siendo la generación de valor compartido el objetivo último.