Las empresas no pueden dejar de lado la ciberseguridad. Una gran parte de sus datos y su trabajo diario se alojan en la red, por lo que cualquier entidad es vulnerable. Tratando de poner luz sobre ciberseguridad y tecnología, Juan Santamaría, CEO de Panda Security, explica su punto de vista a DIRIGENTES.
Teniendo en cuenta la experiencia de Panda, que nació en 1990, ¿cómo ha evolucionado el campo de la ciberseguridad en este tiempo?
Ha evolucionado al compás del desarrollo tecnológico y quizá un poco más rápido. La ciberseguridad en los orígenes tenía un reto quizá más de volumen. Empezó a haber cada vez más cantidad de amenazas. Además del volumen, el juego de que cada día hay más virus, como era la base de los titulares en los comienzos, hoy empieza a perder peso. Hoy lo que se ve es que cada vez las amenazas son más sofisticadas y ya no solo llegan a las empresas grandes, sino a empresas de cualquier tamaño. Ya no hay tanto enfoque en el tamaño sino que hay más diversidad y sofisticación de ataques. La transformación digital ha venido para todos, también en el cibercrimen.
Se habla mucho de ciberinseguridad, de que más que ser un mercado que busca la ciberseguridad, lo que trata de hacer es combatir esa ciberinseguridad. ¿Cómo lo plantea Panda?
Desde hace cuatro años, cuando lanzamos Adaptive Defense, que es la solución de nueva generación de Panda para amenazas desconocidas, ha cambiado la filosofía y la visión sobre cómo tratar con las ciberamenazas. Se ha dejado de perseguir amenazas conocidas para tratar de tener un enfoque completo ajeno al tipo de amenaza que sea. Tratamos de que el puesto de trabajo esté permanenentemente protegido con independencia de la amenaza que sea. Es un cambio de filosofía muy productivo.