A raíz de la insistencia de los periodistas, Ana Botín, presidenta de Banco Santander, se ha visto obligada a recalcar los esfuerzos que está realizando la entidad por poner los cimientos de la rentabilidad futura. En medio de la presentación de resultados de 2021, Botín incide en que el Santander «no es similar a ningún otro banco en Europa».
Botín declara que «la retribución al accionista es importante para Santander y en 2021 ha sido el primer año que ofrecemos recompra de acciones como parte de su remuneración». Asimismo, añade que su banco tiene «el objetivo de distribuir el 40% del beneficio ordinario en 2022 con dividendos en efectivo y recompra de acciones».
En ese sentido, ese porcentaje es menor al que proponen otros bancos, incluso es menor al rango de entre el 50% y 60% que el banco se propuso antes de la crisis. No obstante, Botín sostiene que la entidad tiene «un crecimiento orgánico rentable», cosa que los homólogos europeos no consiguen. En su opinión, esta leve reducción se hace para tener capital disponible para inversiones, algo que no pueden hacer otros bancos.
«Si no tuviéramos alternativa, devolveríamos más capital al accionista», reflexiona Botín con respecto a sus inversiones. En ese sentido, insiste en que no se puede «cortar el crecimiento en Brasil o en banca digital». Por tanto, defiende que «el crecimiento requiere capital».
Por otro lado, la cotización actual de la entidad es un 11% inferior a la de 2019, antes de la crisis, si bien los resultados los superan en un 20%. En ese sentido, Botín espera que la cotización acabe reflejando los buenos resultados que obtiene la entidad, así como la mejora que ha conseguido en todos los mercados donde opera.