El banco Santander ha registrado números rojos de 9.048 millones de euros entre enero y septiembre, frente al beneficio de 3.732 millones registrado en igual periodo de un año antes. Estas pérdidas se producen después de actualizar en el último trimestre el fondo de comercio de sus inversiones históricas y de los activos fiscales diferidos (DTAs), lo que ha generado un cargo extraordinario sin efecto en caja de 12.600 millones de euros.
Pese a ello, la entidad saca pecho y señala que en el último trimestre, entre junio y septiembre, ha ganado 1.750 millones de euros. “La actividad se está recuperando con fuerza, por eso el tercer trimestre fue mucho mejor que el segundo. Los ingresos crecieron un 18% en euros constantes a medida que la actividad volvió casi a niveles pre-pandemia, las provisiones cayeron un 14% y seguimos reduciendo costes por encima de lo esperado”, explica la presidenta de la entidad, Ana Botín.
Así, el banco espera lograr un beneficio ordinario de unos 5.000 millones de euros para el conjunto del año y que la ratio de capital CET1 continúe en la parte alta del objetivo del 11-12%. Cifras que le permiten proponer “la aprobación de un dividendo en efectivo de 0,10 euros por acción en 2021, sujeto a la aprobación regulatoria y otras condiciones”.
Principales ratios
Los ingresos en los primeros nueve meses del año alcanzaron los 33.605 millones de euros, cifra que, en euros constantes, está en línea con los del mismo periodo de 2019. Mientras, el margen de intereses y los ingresos de clientes se han mantenido estables en 23.975 millones y 31.534 millones de euros, respectivamente, gracias al buen comportamiento trimestral en todas las regiones. Datos que, según el banco, permiten -junto al control de costes- un crecimiento del margen neto del 3%, hasta 17.879 millones de euros.