En la última década, el número de dispositivos conectados ha crecido a un ritmo desenfrenado con una consecuencia clara e inevitable: los data centers han debido reformularse para ser capaces de procesar el aumento de la generación de datos y respaldar los procesos. Hace pocos años, en Schneider Electric auguraban que estos espacios estarían marcados por las nuevas cargas de trabajo y la diversificación de las TIC, lo que los convertiría en unos centros más inteligentes, eficientes energéticamente y con más presencia de microdatacenters y edge computing. Y no se equivocaban.
Según han desvelado recientemente, en la actualidad los dos pilares sobre los que deberán apoyarse los Centros de Datos del futuro son la digitalización y la sostenibilidad. El primero permite tomar decisiones en tiempo real, mien tras que el segundo será el elemento imprescindible para asegurar la competitividad del sector en un momento crítico de la transición energética como el que estamos inmersos.
Ante el exponencial crecimiento que se está viviendo, el sector de los Centros de Datos representa un escenario lleno de retos y oportunidades. Tal y como detallan desde Schneider Electric, en todo el territorio nacional se están realizando numerosas inversiones, así como la creación de nuevas infraestructuras con un potencial de instalación de 1500 MW de potencia IT, lo que supone multiplicar por cinco la capacidad actual en los próximos tres años. En este sentido, la zona Ibérica se encuentra en una situación privilegiada. Este territorio cuenta con una posición geopolítica extraordinaria, un gran número de cables submarinos que le unen con otras regiones del mundo y la mayor red de fibra óptica de Europa. Tres factores esenciales que podrían llegar a convertir este enclave en un importante hub digital en Europa.
Unido a este punto, también es importante señalar que, según sostiene el informe Digital Economy and Climate Impact, elaborado por la compañía, la demanda de electricidad aumentará un 50% en el año 2030. Teniendo en cuenta que la energía supone el 40% de los costes de explotación en los Centros de Datos, desde Schneider Electric consideran que el crecimiento de estas infraestructuras debe ir acompañado de determinados ejes fundamentales, donde sobresale con especial incidencia la sostenibilidad, la eficiencia, la flexibilidad y la resiliencia.
Respecto al primero, Pablo Ruiz Escribano, VP de Secure Power & Field Services de Schneider Electric Iberia, explica que el Centro de Datos del futuro “tendrá que integrarse en toda la estrategia de sostenibilidad de la cadena de suministro, tanto en sentido ascendente como descendente, y adaptarse a ella”. Simboliza, además, uno de los pilares elementales que marcará el rumbo de estas áreas. La eficiencia, por su parte, representa un elemento primordial en la medida en que pasará de abarcar aquellos aspectos relativos a los procesos y el rendimiento del hardware, a incluir también la eficiencia de los recursos humanos, el Capex y el coste total de propiedad (TCO).