El fondo Schroder ISF Global Energy Transition tendrá como objetivo identificar las crecientes oportunidades que están surgiendo en el universo de inversión enfocado a la energía limpia. Un universo que abarca desde la generación y los equipos de energías renovables, a la transmisión y distribución, el almacenamiento de energía o las tecnologías de redes inteligentes hasta las baterías de vehículos eléctricos.
El fondo no invertirá en empresas expuestas a combustibles nucleares o fósiles y se centrará en tres tendencias globales: la descarbonización de la generación de energía, la electrificación del uso de la energía y el aumento de la eficiencia energética para su proceso de inversión.
Sesgo hacia las mejores empresas
Este nuevo tiene un fuerte enfoque en sostenibilidad, además de un claro sesgo hacia las mejores empresas («best-in-class”), así como a aquellas compañías capaces de demostrar una clara capacidad de mejora. Schroder ISF Global Energy Transition utiliza un enfoque temático específico, gestionado por el reconocido equipo de inversión en materias primas y recursos de Schroders, creado en 2005.
El equipo tiene un enfoque de alta convicción y la cartera tendrá entre 30 y 50 posiciones en acciones.