Una de las principales preocupaciones de las compañías eléctricas es la entrada en el mercado de la energía de las empresas petroleras y gas a las que ven como una amenaza competitiva. A esto hay que sumar los avances tecnológicos, la producción de energía descentralizada, los cambios en los hábitos de consumo de los ciudadanos así como las nuevas medidas de regulación. Unos aspectos que contribuyen a transformar el sector de la energía global. Este panorama es bien conocido por las eléctricas pero, tal y como se desprende de la 15ª Encuesta Mundial del Sector Eléctrico elaborada por la consultora PwC, el 82% de los dirigentes de compañías repartidas por todo el mundo reconocen que no están preparadas para este nuevo mercado.
¿EN QUÉ SE TRADUCE ESTA NECESIDAD DE CAMBIO?
Pese a que ven necesario emprender un cambio en la estrategia empresarial para adaptarse a este entorno, no todas ellas lo llevan a cabo. Actualmente, solo el 18% de ellas están preparadas para el nuevo mercado de la energía y el 82% restante no. No obstante, de cara a 2020, habrá un aumento significativo hasta el 56% que sí podrán hacer frente a este hecho, pero el porcentaje de aquellas que no lo estarán todavía seguirá siendo muy alto, del 44%.
Aún así, esto no es todo, hace tres años el 26% de los encuestados (se entrevistó a 118 dirigentes de unas cien utilities repartidas por 56 países) consideraba que los modelos de negocio clásicos seguirían vigentes en el futuro. Actualmente, el pensamiento está tornando hacia la idea de que adaptar el funcionamiento del negocio es fundamental. Tanto es así que alrededor del 80% ya ha realizado algún cambio que otro, sin embargo, el porcentaje de aquellas que lo han transformado en su totalidad es muy pequeño, solo el 5%. Mientras que en el otro lado de la balanza se hallan aquellas que no han ejecutado ninguna modificación.