Se agota el tiempo para no quedarse atrás en la carrera contrarreloj hacia la adopción de la Industria 4.0. De hecho, preguntarse si invertir o no en la transformación digital de la industria es una cuestión que ha quedado relegada a un segundo plano. El interrogante que se impone ahora es, ¿cuándo llevarlo a cabo?
EN UN PUNTO CRÍTICO
Tras muchos años de evolución, la cuarta revolución industrial llega a nuestras vidas con la introducción de las tecnologías digitales en los procesos industriales para maximizar la eficiencia y la competitividad de la industria española en un mercado cada vez más extenso. Los actuales desarrollos tecnológicos, la hiperconectividad y la globalización generan nuevas oportunidades y desafíos.
Para no quedarse atrás, se debe abordar la transformación digital con celeridad. Tanto es así que la investigación realizada por Siemens Financial Services (SFS) ha introducido lo que definen como “punto crítico”. Un concepto que hace alusión al momento en el que la mitad de la comunidad manufacturera mundial adapte las plataformas de producción de la Industria 4.0 antes de la adopción mayoritaria. Dicho punto se cifra entre 5 y 7 años, si se trata de los grandes fabricantes, y entre 9 y 11, en el caso de las pymes.
FINANZAS 4.0