El acuerdo con el FMI por la deuda terminó de fracturar al Gobierno argentino, convirtiendo a la vicepresidenta Cristina Kirchner en antagonista del presidente Alberto Fernández, a quien impulsó con apoyo del peronismo y de quien ahora se aleja por desenlaces negativos que ella vaticina para el corto y mediano plazo.
Perder las elecciones presidenciales de 2023 y que el país le explote en las manos a Fernández es el presagio que mueve a la familia Kirchner a distanciarse del mandatario después del acuerdo al que su Gobierno llegó con el FMI para renegociar la deuda argentina de 45.000 millones de dólares.
El cristal con que se mira…
Tal es, en resumen, lo que afirma un intelectual muy próximo de la vicepresidenta que, avalado por esa proximidad, ha publicado en su web: “El Presidente está convencido de que firmó una tregua con el FMI. Cristina piensa que es un pacto suicida” (Horacio Verbitsky).
En un escenario en el que prácticamente la mayoría de los argentinos están decepcionados, cada uno con sus razones, la publicación asegura: “Él se ilusiona con la reelección en 2023. Ella da por perdidas las elecciones y piensa en el mes que viene”.