La decisión atiende a las peticiones de los operadores de televisión, las empresas de antenistas y organizaciones de usuarios, ante el retraso que se está produciendo en la adaptación de muchos edificios y viviendas a las nuevas frecuencias a las que se mudan los canales para dejar sitio a la telefonía móvil de cuarta generación, en un proceso conocido como liberación del dividendo digital.
Sin embargo, esta prórroga supone un importante contratiempo para las compañías de telefonía móvil que debían ocupar la banda de frecuencias de 800 megahercios, por las que pagaron 1.200 millones de euros en una subasta 2011. Para evitar las posibles denuncias al respecto, el Gobierno ha ofrecido una compensación, no económica, para estas compañías.
En resumen
En 2010 España pasó de la televisión analógica digital. En abril de este año, las personas que no hubieran adaptado sus televisores mediante un receptor TDT, se quedaban sin televisión. Entonces, se liberó parte del espectro electromagnético puesto que las nuevas emisiones, por decirlo de algún modo, ocupaban menos espacio.
En 2011, el Gobierno sacó a subasta parte de este espacio libre, que fue adquirido por Movistar, Vodafone y Orange. En este espacio se desarrollaría el servicio de Internet de alta velocidad, conocido como 4G.