El Comité Europeo de Empresas Vitivinícolas (CEEV) ha reclamado que el vino europeo quede exento de aranceles en el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos, tras conocerse el pacto preliminar alcanzado entre ambos bloques que impone un 15% de tarifa generalizada con excepciones aún no concretadas.
El organismo sectorial considera que el vino debe incluirse en la lista de productos cubiertos por un régimen de «arancel cero», dada la importancia del comercio bilateral para miles de empresas, empleos y comunidades.
«El comercio de vino entre la UE y Estados Unidos ha sido una relación económica mutuamente beneficiosa», ha afirmado Marzia Varvaglione, presidenta del CEEV.
Según sus datos, por cada dólar que los europeos obtienen vendiendo vino a EE. UU., los sectores norteamericanos de distribución y hostelería ganan 4,50 dólares.
La organización estima que, si el vino no es incluido entre los productos exentos, el impacto sería un recargo del 30% debido al efecto combinado de aranceles y tipo de cambio, lo que supondría una caída del 10% en las exportaciones europeas a Estados Unidos.
