Con la idea de ofrecer una guía completa y útil para “prevenir”, “gestionar” y “superar” el síndrome del trabajador quemado, también conocido como burnout, Henar Vega da las claves para que los responsables y trabajadores de las empresas sean capaces de identificarlo y superarlo desde un enfoque tanto individual como colectivo. Además, la autora de Trabajar en llamas también destaca la importancia de crear organizaciones que pongan a las personas en el centro con el fin de impulsar su bienestar, ya que, según comenta, “el valor diferencial vendrá por aquellas habilidades y capacidades inherentemente humanas”.
¿A quién se dirige este libro?
Este libro está dirigido principalmente a profesionales que puedan estar sumergidos en el fuego del burnout o que sientan que están empezando a quemarse en su trabajo, para que encuentren una luz que les ayude a salir de ello. Con este objetivo en mente, la idea es brindar una perspectiva integral. Por un lado, fusionar una parte más informativa basada en datos y estudios científicos y, por otro, una parte más humana, emocional y sutil a través de historias personales.
Además, en segundo término, el libro también se dirige a líderes y responsables de equipo que deseen construir espacios de trabajo saludables y que estén buscando herramientas para aprender a prevenir y manejar el burnout. Al abordar estas dos perspectivas, Trabajar en llamas busca ofrecer una guía completa y útil para prevenir, gestionar y superar el síndrome del trabajador quemado.
En Trabajar en llamas indica que el estrés es el origen del burnout y, para superarlo, propone reenfocar la relación con el estrés. ¿Qué pasos se deben seguir?
La definición que ofrece la Organización Mundial de la Salud (OMS) del síndrome del trabajador quemado nos da las claves: es el resultado de un estrés crónico en el entorno laboral que no ha sido gestionado con éxito. Por lo tanto, es esencial entender bien el estrés y nuestra relación con él.
El estrés es una respuesta natural de nuestro organismo a las demandas del exterior, por lo tanto, es una herramienta de nuestra supervivencia. El estrés nos permite afrontar los retos que aparecen en nuestra vida personal y profesional, pues activa nuestros recursos para dar lo mejor de nosotros. Esta sería la cara amable del estrés, también conocida como eustrés. Sin embargo, si la activación es demasiado elevada y el reto es demasiado grande para nuestros recursos, entramos en esa cara negativa del estrés, conocido como distrés, que puede derivar en último término en burnout u otros problemas.
Henar Vega, autora de 'Trabajar en llamas'