La semana comienza en los mercados de valores europeos sin la referencia de Wall Street por la celebración en EEUU del Día del Trabajo. Las Bolsas estadounidenses han venido "marcando el paso" a los mercados de renta variable europeos desde hace semanas, cuando comenzó la corrección en la que todos estos mercados están inmersos, por lo que hoy esperamos que los inversores en las Bolsas europeas se mantengan por lo general al margen del mercado, lo que limitará mucho los volúmenes de actividad. No obstante, los dos factores que han provocado las fuertes caídas de la renta variable occidental, China y el posible inicio del proceso de subidas de tipos por parte de la Reserva Federal, seguirán siendo las principales referencias de los inversores.
Así, lo que haga el mercado de valores chino, a pesar de que éste no es un indicador válido del estado de la economía del país dada su desconexión con la misma, será muy seguido por los inversores en las bolsas europeas y estadounidenses. Todo apunta, según se ha podido comprobar este fin de semana por las manifestaciones de miembros del Gobierno chino y del Banco Popular del país, que las autoridades del país están dispuestas a evitar nuevas caídas de las bolsas, para lo que han diseñado nuevos mecanismos de intervención. Es más, el gobernador del banco central de China, Zhou Xiaochuan, ha llegado a decir durante la reunión de los ministros de Finanzas de los países del G20 que las caídas en las Bolsas de su país están a punto de terminar. Todas estas manifestaciones por parte de las autoridades chinas son difíciles de entender en Occidente, donde los mercados financieros, por lo general, se mueven libremente. No obstante, si las autoridades chinas son capaces de "moderar" el comportamiento de sus mercados de valores y de divisas será "bien recibido" en los mercados occidentales.
El otro factor que ha venido pesando en el comportamiento de la renta variable europea y estadounidense, y que fue el principal motivo que provocó las fuertes caídas de estos mercados el pasado viernes, es la posible decisión de la Fed de comenzar a subir sus tipos de interés de referencia tan pronto como la semana que viene, cuando se reúna su Comité de Mercado Abierto (FOMC).
Los datos sobre el comportamiento del mercado laboral estadounidense en el mes de agosto, que se dieron a conocer el viernes, son los suficientemente sólidos para que la Fed "mueva ficha", o al menos así lo interpretaron los inversores. Siendo cierto que la cifra de creación de nuevos empleos no agrícolas quedó muy por debajo de lo esperado, también lo es que normalmente los datos del mes de agosto son posteriormente revisados al alza sustancialmente. Además, las cifras de junio y julio fueron finalmente mejores de lo anunciado inicialmente, mientras que la tasa de desempleo bajó hasta el 5,1%, por debajo del 5,2% que esperaban los analistas y del 5,3% de julio. Además, los salarios medios por hora, un buen indicador de las presiones inflacionistas del sistema, subieron en agosto más de lo esperado, tanto respecto a julio como en tasa interanual. El único "pero" a las cifras de empleo dadas a conocer el viernes es el anormalmente bajo nivel de ocupación que presenta en estos momentos la economía estadounidense (número de personas activas respecto al total de la población en edad de trabajar).
Dicho esto, seguimos pensando que la Fed, finalmente, se decantará por esperar dado el actual estado de los mercados financieros estadounidenses y mundiales. Sin embargo, nosotros no veríamos mal que incrementara sus tipos de interés de referencia ligeramente, siempre y cuando dejara claro que ya no habrá más alzas por el momento, ya que pensamos que ello serviría para reducir la incertidumbre en los mercados. Es más, creemos que en este segundo caso los mercados de valores lo recibirían de forma positiva a pesar de lo que puede parecer.
Por tanto, los dos factores que han venido condicionando el comportamiento de las Bolsas occidentales en las últimas semanas seguirán haciéndolo también esta semana, una semana en la que las referencias macro serán escasas, destacando la publicación mañana del dato del PIB del segundo trimestre de la Zona Euro y el viernes de la inflación alemana en agosto y de la primera lectura del mes de septiembre del índice de sentimiento de los consumidores de Estados Unidos. El jueves, por su parte, se reunirá el Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra (BoE), del que no esperamos novedades.
Para empezar, esperamos una apertura ligeramente alcista en las Bolsas europeas, que intentarán recuperarse de las fuertes caídas que experimentaron el viernes. La actividad será escasa durante toda la jornada, siendo factible que terminen por imponerse las ventas ante la falta de demanda nueva, ya que antes de incrementar posiciones en renta variable entendemos que los inversores necesitan que se aclare el actual escenario al que se enfrentan los mercados. Dicho esto, señalar que seguimos pensando que estamos asistiendo a una corrección de unos mercados de valores cuya tendencia a medio plazo sigue siendo alcista, motivo por el que creemos que habrá interesantes oportunidades para tomar posiciones en las próximas semanas.
Link Securities.
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