El 61% de las empresas cotizadas españolas cree que los inversores minoristas tienen una orientación a largo plazo o hacia el dividendo. Esta es una de las principales conclusiones del estudio elaborado por evercom y Sigma Rocket entre directores y responsables de Relaciones con Inversores de compañías del Ibex 35, Mercado Continuo y BME Growth, con el objetivo de analizar el presente y futuro de las relaciones de la empresa cotizada española con los inversores minoristas.
Concretamente, cuatro de cada diez compañías cotizadas consideran que el inversor está orientado principalmente en el largo plazo, frente a un 21% que cree que el minoritario piensa en el dividendo, un 18% que considera que es un inversor especulador y otro 16% que lo encuadra como irracional, ya que está guiado por los sesgos y las emociones, según cada momento del mercado.
El 53% de las compañías cotizadas en España tiene en manos de minoristas más del 10% del capital, mientras que, en el 11% de las empresas, el porcentaje en manos de inversores retail se eleva por encima del 50%. Seis de cada diez cotizadas creen que se mantendrá una estructura accionarial similar en los próximos años, frente a un 21% que cree que se incrementará el peso de los minoritarios dentro de las compañías.
El comportamiento de la acción, la política de dividendos y los criterios de gobernanza son, por este orden, las cuestiones que más preocupan al inversor minorista. La mitad de las compañías considera necesario para el mercado y las cotizadas incluir un tramo minorista en la estructura de colocación de acciones, en salida a Bolsa (IPOs) o en OPVs por desinversión de un accionista de referencia. Así mismo, el 84% de las compañías cree relevante para la liquidez del valor disponer de minoristas en la estructura accionarial, pero casi tres de cada diez lo acotan solo a partir de un nivel de participación en la estructura accionarial.

