Si hace meses nos avisan de esto, nos pensamos que nos están hablando de una película de ciencia ficción, pero la realidad, como se suele decir, la supera y con creces. Han sido meses de agobios, de incertidumbres, de preocupaciones, de miedo, de no saber qué pasará, qué será de los negocios, de la vida de muchas familias que lo dejaron todo para cumplir con el sueño de montar un proyecto propio que, en muchos casos se ha visto truncado con la llegada del Covid-19.
Entre los sectores más castigados por la pandemia, el turismo y la hostelería. Esta última ha sufrido y sigue sufriendo los efectos del virus más letal de los últimos tiempos. Los bares, restaurantes y zonas de ocio nocturno han tenido que adaptar sus instalaciones a una nueva realidad en la que la distancia social y las medidas de higiene y seguridad se imponen a hacer caja y vender como antes se hacía, más aún en la época estival, época que para muchos es el sustento de todo el año, más aún si hablamos de zonas de costa.
Por eso, queremos darle visibilidad a cómo se lleva ahora ser proveedor de hostelería en tiempos de Covid-19. SillasMesas.es ha actualizado todas sus propuestas y alternativas para ofrecer a sus clientes de hostelería un servicio de calidad que garantice todo lo necesario para que pueda hacerse con las mejores medidas, según nos cuenta, a continuación, Eric Kassis, gerente de la empresa.
¿Cómo adaptar los negocios en temas de higienización, distancia social…?
Para adaptarse a la nueva situación, los negocios de hostelería han tenido que preparar un plan minuciosamente estudiado siguiendo todas las pautas que exigen las autoridades, acotando el aforo de terrazas y de interior.
Las medidas de higiene tanto en personal como en mobiliario de hostelería están muy presentes. Hay que limpiar y desinfectar el equipamiento de terrazas, así como las sillas, mesas y cualquier superficie que esté en contacto con el cliente, priorizando el uso de manteles de un solo uso para no tener problemas a la hora de transmisión del virus, si ese fuera el caso. En caso de que fuera imposible por los diferentes locales, se obliga al lavado de las piezas en temperaturas entre los 60 y los 90 grados.