El sentimiento hacia la externalización está cambiando. Mientras que en la década de los 2000 las empresas estaban centradas en utilizar personal propio para la mayoría de las tareas, los cambios de modelo empresarial, la especialización y la situación de crisis económica, ha derivado en un aumento de externalización, sobre todo en actividades no estratégicas. La consultora Deloitte, en su última encuesta sobre Global Outsourcing ha concluido que las compañías empiezan a ver la subcontratación como algo más que una jugada para reducir costes.
En la situación actual donde empresas de todos los sectores buscan fórmulas para aumentar la rentabilidad, optimizar el uso del espacio y crear sinergias, ¿por qué no contar con proveedores especializados con el conocimiento y la experiencia adecuadas en cada caso? Así nos aseguramos de hacer el mejor uso posible de los recursos y poner el foco en lo que es prioritario para ser competitivos y mantener el negocio en la dirección correcta. La gran mayoría de las empresas cuentan con oficinas, fábricas, almacenes u otros espacios que necesitan ser gestionados, aunque no representen el activo principal de su negocio. Por ejemplo, para una empresa especializada en análisis financiero las actividades de limpieza o mantenimiento son secundarios, pero siguen siendo necesarias para que la empresa funcione.
El futuro de las empresas de facility services pasa por que nos convirtamos en partners de nuestros clientes, ofrecerles soluciones a la medida de sus necesidades que les permitan ser más eficientes en el trabajo del día a día, que los trabajadores estén cómodos y en un entorno apropiado y centrarse en sus ventajas competitivas.
Existen diversas opiniones a la hora de decidir qué modelo funciona mejor, si el de la externalización de un servicio único o el de todos los servicios integrados. En la mayoría de los casos, trabajar con varios proveedores acabará siendo poco efectivo, en la gestión y en los costes. Es por eso que el sector del facility management apuesta por la integración, que permite dedicar los recursos y personal necesario en cada caso según las características del servicio sin perder la ventaja de la especialización y el expertise.
Algunos dirán que la empresa de restauración que se ocupe de la cantina de los empleados no marcará la diferencia para conseguir mayores beneficios al final de ejercicio. Y ahí es donde las empresas que nos dedicamos a los servicios debemos mostrar cómo podemos ayudar al crecimiento empresarial. Siguiendo con el mismo ejemplo, en un mundo donde cada vez nos preocupamos más por la alimentación, un colaborador que encuentre variedad de platos, productos más frescos y saludables o alimentos alternativas para alergias y problemas de nutrición será un colaborador que vuelve más contento a su puesto de trabajo que si hubiera hecho una digestión pesada o apenas hubiera comido. Cada detalle cuenta.