Shell cerró 2025 con un beneficio atribuido de 17.838 millones de dólares, un 11% más que el año anterior, apoyado en la reducción de costes, un entorno fiscal favorable y un sólido desempeño operativo del grupo.
La petrolera detalló en un comunicado a la Bolsa de Valores de Londres que los ingresos antes de impuestos descendieron un 0,5%, hasta 29.756 millones de dólares, mientras que los ingresos por venta de propiedad y equipos cayeron un 29,1%, hasta 1.148 millones.
El beneficio del cuarto trimestre se situó en 4.134 millones de dólares, lo que supone una caída del 22,3% respecto al trimestre anterior, afectado por el descenso del precio del petróleo en un entorno macroeconómico más débil.
Deuda y retribución al accionista
La deuda total de Shell se redujo hasta 75.643 millones de dólares a cierre de 2025, un 1,89% menos que un año antes, según los datos facilitados por la compañía.
Durante el último trimestre del ejercicio, las distribuciones totales a los accionistas ascendieron a 5.500 millones de dólares, de los que 3.400 millones correspondieron a recompras de acciones y 2.100 millones a dividendos en efectivo.
