La última innovación son las tarjetas sin número y con CVV dinámico, es decir, plásticos que no tienen datos sensibles impresos sobre su superficie y que, además, cambian automáticamente el código de tres cifras que estamos acostumbrados a ver en su reverso.
Borrar los números de las tarjetas no solo tiene una función estética, sino que aumenta su seguridad, explican los expertos del comparador de productos financieros HelpMyCash.com. Si perdemos nuestra tarjeta o nos la roban, no podrán usarla para hacer compras online, ya que la numeración, la fecha de caducidad y el CVV no serán visibles y solo podrán visualizarse a través de la app del banco previa identificación del cliente.
Orange Bank, BBVA y Vivid Money
En julio de 2020, Orange Bank sacó al mercado la primera tarjeta de débito sin números en España. Desde entonces, al menos un par de entidades más han apostado por eliminar los datos sensibles de sus tarjetas: BBVA y el neobanco alemán Vivid Money, que ha abierto sus puertas recientemente en España.
Sin embargo, que los datos no estén impresos en las tarjetas no impide que un ciberdelincuente las pueda clonar al usarlas en Internet. Los estafas online han aumentado a medida que se ha incrementado el comercio online. “Durante 2018 se registraron algo más de un millón de operaciones fraudulentas con tarjetas” emitidas en España, según un estudio del Banco de España. “Las cifras anteriores suponen 1,4 operaciones fraudulentas al año por cada 100 tarjetas, por un importe de 74 euros”, señala el informe.