Con las reuniones de julio del BCE y la Fed en el horizonte, se debería esperar un mes tranquilo para la política monetaria, con pocas posibilidades de sorpresas. Eso al menos es lo que señalan los analistas de Allianz GI en su último informe en el que siguen pronosticando dos alzas más de la Reserva Federal en 2018, mientras que el momento del primer aumento de tipos del BCE «será un hito fundamental para los mercados».
Como resumen previo cabe recordar que la última reunión de junio del consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) aportó mucha información, con el anuncio del fin de la expansión cuantitativa (QE). Por eso, apuntan los expertos existen pocas probabilidades de que se anuncie cualquier otro cambio importante durante la reunión de julio. Se debería esperar que la conferencia de prensa se centre en la evolución del forward guidance y la política de reinversión de los bonos que están por madurar.
Con todo, existen posibilidades de que el BCE se enfrente a preguntas sobre sus intenciones, en particular con respecto a los tipos. La última vez, el presidente del BCE, Mario Draghi, dijo que «los tipos se mantendrán en su nivel actual, al menos hasta el verano de 2019», una declaración que consideramos a la vez demasiado precisa y demasiado vaga. Fue sorprendente ver al BCE atarse las manos en el momento de su primera subida de tipos, un hito fundamental para los participantes del mercado.
Pero una vez traducida, la declaración parece tener diferentes significados en diferentes idiomas: de acuerdo con los textos en francés y alemán del BCE, la primera subida será» durante el verano», mientras que en inglés y otros idiomas se lee como» después del verano «.
Los inversores se están preguntando cuándo puede ser el momento de que suban los tipos de interés. Varios analistas opinan que, como pronto, esto se producirá a lo largo del verano del 2019, aunque muchos hablan de que podría retrasarse hasta octubre de ese mismo año.