El mayor fabricante de chips de China, SMIC, no sufrió un aterrizaje forzoso durante el segundo trimestre pese a los aranceles impuestos por Estados Unidos, y confía en amortiguar el impacto de las tasas a los semiconductores anunciadas por Donald Trump, presidente norteamericano.
En una conferencia con analistas posterior a la presentación de resultados, Zhao Haijun, co-consejero delegado de la tecnológica, aseguró que todavía no ha hablado con sus clientes sobre los posibles aranceles del 100%, pero mostró confianza en poder reducir su impacto.
«Las preocupaciones sobre un posible aterrizaje forzoso (…) no se han materializado», afirmó Zhao, citado por el portal especializado Finet.
El directivo detalló que en mayo y junio mantuvo reuniones con clientes ante la escalada arancelaria iniciada por Trump, que llegó a convertirse en un embargo comercial «de facto» entre las dos mayores potencias económicas del mundo en abril, antes de que se firmara una tregua de tres meses.
Las sucesivas rondas de aranceles incrementaron los costes trasladados por SMIC a sus clientes en menos de un 10%, precisó Zhao.
