Solaria es un generador de energía fotovoltaica 100 por cien renovable que cotiza en bolsa desde 2007 y que cuenta con más de 185 megavatios instalados en todo el mundo. Su modelo de negocio ha cambiado desde unos orígenes liados a la fabricación de células y paneles fotovoltaicos hasta un modelo actual basado en el desarrollo, la gestión de plantas de generación y la venta de energía eléctrica procedente de esas plantas solares.
En los últimos 12 meses, Solaria Energía y Medio Ambiente -en la que JP Morgan AM acaba de aflorar una participación superior al 3 por ciento- acumula una revalorización en bolsa que supera el 57 por ciento y que se apoya en varios factores.
Puntos fuertes
Los expertos aseguran que Solaria cuenta con unos planes muy concretos y con un gran conocimiento del sector. La compañía acaba de conseguir el Informe de Viabilidad para el que es el proyecto más grande de su cartera: la instalación de hasta 626 MW fotovoltaicos en Trillo ( Guadalajara), de modo que este complejo supone hasta el 20 por ciento del objetivo que se ha marcado la compañía para 2023, el de alcanzar los 3.325 MW. “No se si llegarán a tanto pero están muy bien posicionados. Para una parte importante ya tienen las localizaciones, permisos, fincas alquiladas, etc. Y como conocen muy bien el negocio son capaces de hacer proyectos más baratos que otros competidores”, asegura Ignacio Cantos, director de inversiones de atl Capital. “En el sector se habla de una media de 0,7/0,6 euros de coste/megavatio y ellos están en torno a 0,4”, subraya.
Este es, a su juicio, uno de los puntos fuertes de Solaria, al igual que su seriedad y experiencia o el hecho de que su accionista de control, la familia Díaz-Tejeiro, “no tiene ninguna prisa por vender -aunque hayan podido tener ofertas- porque les gusta su proyecto”. Cantos cree que el valor puede verse aún beneficiada en bolsa si cumple en cuanto a resultados.