El Gobierno de España introdujo una importante modificación en los Presupuesto Generales del Estado para 2021 que afectaba de manera directa a las desgravaciones que los partícipes podían hacerse de sus aportaciones a los planes de pensiones. Durante el curso pasado, la reducción pasó de los 8.000 euros en los planes de pensiones individuales a los 2.000 euros. Esto suponía que los ahorradores solamente podían desgravarse de su declaración de la Renta 2.000 euros de todas sus aportaciones, frente a los 8.000 euros del 2020.
Pero, en 2022 el Gobierno ha hecho descender esa cifra aún más hasta llegar a los, como máximo, 1.500 euros anuales de aportaciones a un Plan de Pensiones Individuales para poder beneficiarse de esa tan deseada reducción del IRPF. El ejecutivo estaría tratando de esta forma de fomentar los planes de pensiones privados colectivos, pero castigando el ahorro privado con un instrumento del que no se puede recuperar el dinero hasta 2025, diez años después de la primera aportación.
“Los planes de pensiones individuales sí se han desincentivado, en cambio lo que se está ahora buscando los planes colectivos, los planes de empresa, que esto junto con la aportación conjunta del trabajador, se mantiene en los 8.000 euros anteriores”, señala José María Mollinedo, el Secretario general de los Técnicos de Hacienda (Gestha).
Los inversores no valoran positivamente este cambio
Sin embargo, los inversores no valoran tan positivamente esta reforma efectuada por el Ejecutivo. Y es que, la mitad de los ahorradores españoles (48%) tiene una opinión negativa o muy negativa sobre las sucesivas reducciones en el límite desgravable a Planes de Pensiones Individuales, que han pasado de 8.000 euros en 2020, a 2.000 euros en 2021 y a 1.500 euros, desde enero de 2022, según muestran los resultados de la Encuesta presentada por el Observatorio Inverco y realizada por Front Query entre más de 1.400 ahorradores e inversores particulares. Por el contrario, apenas un 6% de los consultados considera positiva esta medida.