Frente al 31% de la media global, el 28% de los españoles se considera un trabajador físico. Entre los encuestados, el perfil de del trabajador físico es el de un hombre con 40 años de media. En lo que respecta al nivel de estudios, el 42% de los trabajadores físicos españoles tiene estudios básicos, comparado con el 64% de los empleados no físicos, que poseen formación universitaria.
El estudio, que se ha realizado por séptimo año consecutivo en 15 países de Europa, Asia, América y Australia, revela que solo el 35% de los trabajadores físicos a nivel mundial destinan habitualmente parte de sus ahorros a preparar su retiro. Y eso que, según Aurora Martín, responsable del departamento técnico de pensiones de Aegon, para ellos «es muy importante estar financieramente preparados para la jubilación, puesto que sus puestos requieren una implicación física mayor que tal vez les obligue a retirarse antes de la edad habitual».
Por el contrario, la preparación para la jubilación es más habitual entre los trabajadores no físicos, ya que el 40% a nivel mundial ahorra para su jubilación, según los datos del informe. En España, esta cifra también es superior entre los trabajadores no físicos (28%).
Trabajadores físicos españoles, poco preparados para su jubilación
Uno de los principales datos que arroja el informe es el Índice de Preparación para la Jubilación de Aegon, que mide el nivel de preparación de la ciudadanía de cara a su retiro, en base a seis variables: responsabilidad personal, grado de concienciación, conocimientos financieros, planificación de la jubilación, preparación financiera, sustitución de los ingresos. En base a este índice, los trabajadores físicos españoles, con una puntuación de 5,2, se encuentran en las últimas posiciones del ranking, solo por delante de húngaros (4,9) y japoneses (4,7).