Sin embargo, pese a este buen dato, la situación anterior de una pertinaz sequía en cuanto a inversiones invita a ser cautelosos. Aún más si se tiene en cuenta la cifra lograda en Estados Unidos: 2.727 operaciones y 17.700 millones de dólares, sólo en el primer trimestre del año.
De esta inversión, casi la mitad, el 48%, tuvo lugar en Silicon Valley, capital mundial de la tecnología por excelencia. Por todo ello, no es difícil pensar que las start ups quieran dar el salto y buscar esa simbiosis entre talento y capital que es propia del valle. Con esa idea y su empresa bajo el brazo, cogieron un avión, Ignacio Vilela, español de 34 años, y sus socios, buscando una oportunidad que difícilmente encontrarían en España.
Así desembarcó Startcaps Ventures en Estados Unidos, sin experiencia previa ni contactos en este nuevo continente. Dos años después, y tras un duro trabajo previo de búsqueda y selección de empresas, Startcaps se ha convertido en una compañía referente en inversiones semilla y de rondas tempranas, en especial en algunos de los sectores más de moda como Internet of Things, Realidad Virtual o wearables.
Precisamente, su propia experiencia con start ups, con las dificultades que ello conlleva, la visión global que caracteriza a sus componentes y un planteamiento de ayudar al emprendedor por encima de todas las cosas como prioridad, ha llevado a la compañía a coinvertir con las firmas de VC más prestigiosas de Silicon Valley.
"Aunque aquí en San Francisco es fácil conseguir una reunión con casi todo el mundo, el nivel de competencia es tan alto que las start ups deben saber diferenciarse y captar el interés del inversor en los primeros cinco minutos y éste, por su parte, muchas veces debe decidir si realiza la inversión casi sobre la marcha, para no perder determinadas oportunidades. Existe un gran respeto hacia los emprendedores y su proyectos porque nunca se sabe quién puede ser el próximo Zuckerberg", explica Ignacio Vilela, fundador de Startcaps Ventures.