Durante los últimos 25 años, el Reino de Marruecos ha experimentado una transformación significativa bajo el liderazgo del Rey Mohammed VI. Desde su ascensión al trono en 1999, el monarca ha impulsado una visión de modernización y desarrollo que ha abarcado múltiples aspectos de la sociedad y la economía marroquí.
Desde hace unos años Marruecos se ha convertido en uno de los destinos más demandados para las startups internacionales. Todo ello es posible gracias al esfuerzo que está haciendo Marruecos desde hace unos años por estimular el crecimiento de empresas emergentes, con un enfoque en la tecnología y la innovación. El país ha logrado un crecimiento significativo en la atracción de inversiones en empresas emergentes, con un aumento del 93% en 2023.
En los últimos años se han creado más de 10 fondos de inversión públicos y privados para apoyar a los startups. El año pasado Marruecos firmó 17 acuerdos financieros, y este número aumenta cada año. En el ‘Global Startup Ecosystem Report’ (GSER) de StartupBlink ha mejorado su clasificación, encontrándose ahora en el puesto 34, lo que indica un crecimiento significativo en su ecosistema de startups.
El director de inversiones del ‘Fondo Digital Marruecos’ espera que dentro de cinco años el país pueda convertirse en el tercer inversor en startups africanas. Prueba de ello es la nueva iniciativa presentada el pasado mes de enero bajo el nombre “Maroc Digital 2030”, que tiene el objetivo de acelerar la digitalización del país y cerrar la brecha digital con los países más avanzados tecnológicamente, y tras impulsar el crecimiento de la industria local, seguir atrayendo a las startups y empresas internacionales para que se asienten en el país.
La etapa de estos 25 años de crecimiento sostenido bajo el fructífero reinado de Mohamed VI, se ha materializado en ejes estratégicos de crecimiento con gran éxito, convirtiéndose en el reino más próspero del norte de África y cuya historia corre pareja a la de España en todos sus aspectos:
