La compañía de telecomunicaciones Saudi Telecom Company (STC Group) anunció este martes su entrada en el accionariado de Telefónica. La operación, valorada en alrededor de 2.100 millones de euros sitúa a esta empresa, operada por un fondo soberano saudí, como el principal accionista de la principal teleco española. De hecho, esta entrada dobla la participación del que, hasta ahora, era el principal accionista (BBVA cuenta con el 4,9% del accionariado). Javier Molina, analista senior de mercados para eToro, considera que "la baja capitalización de la compañía, síntoma común observado en el sector europeo, implica una infravaloración que la hace susceptible de adquisiciones en un momento complejo para dicho sector de telecomunicaciones".
En concreto, el grupo saudí ha adquirido acciones por un 4,9% del capital social de Telefónica, a lo que hay que sumar otro 5% de derivados financieros que se efectuará cuando obtenga autorización gubernamental. La operación se queda así a una décima de activar el escudo ‘antiopas’ establecido por el Ejecutivo por motivo de la pandemia. Este instrumento se creó hace tres años para evitar que empresas extranjeras aprovecharan el momento de debilidad empresarial provocado por la crisis del COVID-19 para adquirir compañías nacionales. Así, en 2020, se introdujo el artículo 7 bis en la Ley 19/2003 (conocido como escudo ‘antiopas’) que establecía el mínimo para que el gobierno intervenga en una operación de este estilo en el 10%. Pese a esto, STC deberá contar con el permiso del Ejecutivo español para cerrar la operación, ya que las vinculaciones de Telefónica con Defensa obligan a una autorización gubernamental al superar la adquisición el 5% de las acciones.
Reacciones del Gobierno
El anuncio ha suscitado reacciones de diferentes miembros del Gobierno. La vicepresidenta en funciones del Gobierno, Yolanda Díaz, recalcó el martes a través de su cuenta de Twitter la importancia de “Preservar nuestra autonomía estratégica”.
