Stefano Gabbana, el cofundador de Dolce & Gabbana, ha dimitido como presidente de la compañía, según documentación presentada ante la cámara de comercio italiana. La salida se hizo efectiva el 1 de enero de 2026 tras comunicar su decisión en diciembre.
El relevo llega en un contexto marcado por la necesidad de reforzar la estructura financiera de la firma. La compañía negocia con sus acreedores una refinanciación de deuda que podría implicar nuevas medidas.
A pesar de la salida del cargo institucional, Gabbana mantiene su papel en la dirección creativa junto a Domenico Dolce, el cofundador de la firma.
Relevo en la presidencia
Tras la dimisión, Alfonso Dolce, el consejero delegado de la compañía, ha asumido la presidencia. El directivo es hermano de Domenico Dolce y ya ocupaba funciones ejecutivas dentro del grupo.
El cambio consolida una reorganización interna en un momento clave para la gestión corporativa y financiera de la empresa.
La compañía no ha realizado comentarios públicos adicionales tras conocerse la información.
Presión financiera y negociación con acreedores
La firma estudia opciones para reforzar su liquidez, incluyendo una posible inyección de hasta 150 millones de euros dentro de un proceso de refinanciación más amplio.
La deuda total de la compañía se sitúa en torno a los 450 millones de euros, lo que ha llevado a explorar alternativas como la venta de activos inmobiliarios o la renovación de licencias.
Además, Stefano Gabbana estaría valorando opciones sobre su participación, cercana al 40% del capital.
Contexto empresarial
Dolce & Gabbana fue fundada en 1985 y se ha consolidado como una de las marcas relevantes del sector del lujo. La compañía combina negocio de moda, licencias y retail.
El relevo en la presidencia se produce en un entorno de ajuste financiero, en el que la compañía busca mantener su posicionamiento en un mercado global competitivo.
La evolución de las negociaciones con acreedores marcará el próximo ciclo estratégico de la firma.
