Stellantis registró pérdidas netas de 22.300 millones de euros en 2025, frente al beneficio de 5.520 millones de euros en 2024. El grupo automovilístico atribuye el resultado al reajuste estratégico global y a la caída de ventas en la mayoría de mercados.
El segundo semestre concentró el mayor impacto, con una pérdida operativa de 26.254 millones de euros, en un ejercicio marcado por el descenso de precios y la presión sobre márgenes.
Ingresos a la baja pese al repunte final
La facturación anual se situó en 153.508 millones de euros, un 2% menos que en 2024, afectada por tipos de cambio y menores precios en la primera mitad del año.
En el segundo semestre, las ventas crecieron un 11% interanual hasta 2,8 millones de unidades, mientras los ingresos avanzaron un 10% hasta 79.247 millones de euros, aunque no compensaron el retroceso inicial.
Caídas en Europa y Norteamérica
Europa facturó 57.773 millones de euros, un 2% menos. En Norteamérica el descenso fue del 4%, mientras que en China, India y Asia-Pacífico la caída alcanzó el 6,27%. Oriente Medio y África retrocedieron un 4%.
