En la recta final del curso, el Gobierno ha decidido exprimir el bolsillo de los dirigentes, pese a que este año, debido a la inflación, la recaudación está marcando máximos históricos. Así, se prevé que lo obtenido a través del IRPF supere los 100.000 millones en 2022 por primera vez en la historia. Por otro lado, los ingresos por el IVA superan los 75.000 millones de euros, lo que supone un 17% más que hace doce meses. En los primeros diez meses del año, el Estado ha recaudado 223.695 millones de euros, 32,000 millones más que en 2021. Y, por si fuera poco, con el nuevo año a la vuelta de la esquina, Hacienda afila los dientes con la entrada en vigor de nuevos impuestos: el ministerio pretende superar los 263.000 millones de euros en 2023. Por ello, es oportuno compilar las subidas tributarias que se han ido anunciando en los últimos meses.
Impuesto a las grandes fortunas
En primer lugar, tributo de Solidaridad de las Grandes Fortunas, conocido como el impuesto a las grandes fortunas, que pone el foco de Hacienda en los 23.000 contribuyentes más afluentes, lo que supone tan solo el 0,1% del total. Este tributo, de carácter temporal, tendrá un gravamen del 1,7% entre los tres y los cinco millones de euros en patrimonio; del 2,1% para las fortunas de entre cinco y diez millones; 7 del 3,5% a partir de los diez millones. El objetivo del Ejecutivo es recaudar 1.500 millones de euros a lo largo de los dos próximos ejercicios.
En realidad, el mínimo necesario para pagar esta tasa es de 3.700.000 euros, ya que los primeros 700.000 están exentos. Además, para evitar una doble imposición, se podrá deducir de este tributo lo aportado en el impuesto sobre el patrimonio. De esta manera, el Gobierno pretende burlar las deducciones existentes en la actualidad en algunas regiones, como la Comunidad de Madrid y Andalucía, donde, en la práctica, se bonifica el 100% de esta tasa.

Impuesto a la banca y a las eléctricas
En segundo lugar, el impuesto a la banca y a las eléctricas finalmente será del 4,8% en el caso de las entidades financieras, a aplicar sobre el margen de intereses – la diferencia entre los que te cobra el banco y lo que le cobran a este en los mercados – y las comisiones de las entidades financieras – la diferencia entre las que cobra y las que paga que accede a financiación-.