Cyril Ramaphosa, presidente de Sudáfrica, ha afirmado que su país debe prepararse para un entorno comercial «turbulento», al tiempo que mantiene abiertos los canales de comunicación con Estados Unidos.
La advertencia llega a solo tres días de que entren en vigor unos aranceles del 30% sobre las importaciones sudafricanas, decretados por la administración de Donald Trump.
«La decisión de Estados Unidos subraya la urgencia con la que debemos adaptarnos a los crecientes vientos turbulentos que enfrenta el comercio internacional», ha declarado Ramaphosa este lunes en un comunicado.
Según el mandatario, los nuevos aranceles podrían tener un impacto considerable en la industria nacional, el empleo y las cuentas públicas.
El pasado viernes, Sudáfrica presentó a Washington un paquete de propuestas y demandas propias, que aún están en fase de negociación. «Todos los canales de comunicación siguen abiertos», ha subrayado Ramaphosa, quien insiste en la voluntad del Gobierno de mantener una relación comercial «mutuamente beneficiosa» con EE.UU.
