En las organizaciones más avanzadas ya no solo se debate a quién contratar, sino qué inteligencia integrar. El talento empieza a llegar sin entrevista, sin trayectoria profesional y sin expectativas salariales. Llega en forma de agentes de inteligencia artificial.
El fenómeno, conocido como talento sintético, está alterando silenciosamente la forma en la que las empresas piensan el trabajo, la productividad y el liderazgo.
Del software al activo estratégico
Durante años, la tecnología fue una herramienta. Hoy empieza a ser considerada un activo organizativo con capacidades propias.
El talento sintético se define como el conjunto de capacidades cognitivas, analíticas y creativas proporcionadas por sistemas de IA que pueden:
- Analizar grandes volúmenes de información
- Generar contenido escrito, visual o técnico
- Apoyar decisiones estratégicas
- Automatizar procesos complejos
- Aprender y mejorar con el uso
A diferencia de la automatización tradicional, el talento sintético no solo ejecuta tareas, sino que razona, propone y colabora con el talento humano.





