Telefónica ha comunicado su decisión de abandonar la Bolsa de Nueva York, donde cotizaba desde 1987, tras notificar formalmente el proceso a la Securities and Exchange Commission. La compañía ha presentado el denominado form 25, paso necesario para proceder a la exclusión definitiva del mercado estadounidense.
La operadora ya había anunciado esta intención el 17 de noviembre, dentro de una estrategia orientada a la reducción de cargas administrativas y a la optimización de costes operativos asociados a la doble cotización. El grupo queda ahora a la espera de la aceptación formal por parte del regulador.
La decisión llega tras un análisis detallado de los costes regulatorios y de cumplimiento, que Telefónica considera poco eficientes en relación con la actividad bursátil de sus títulos en Estados Unidos.
Reducción de costes
Además de abandonar Wall Street, Telefónica ha decidido excluir voluntariamente varios bonos senior de deuda del mercado estadounidense. La medida afecta a seis bonos a tipo fijo, con diferentes vencimientos, y se enmarca en la misma política de simplificación financiera.
La compañía estima que este conjunto de decisiones permitirá un ahorro de costes superior a 2.000 millones de euros, una de las palancas centrales de su nuevo plan estratégico.
