Telefónica ha puesto fin a más de dos décadas de presencia directa en Colombia tras cerrar la venta de su participación mayoritaria en Colombia Telecomunicaciones, operadora de la marca Movistar, al grupo luxemburgués Millicom.
La operación marca un nuevo paso en la estrategia del grupo español para reducir deuda y concentrar esfuerzos en sus mercados prioritarios.
Una operación largamente anticipada
La transacción se ha cerrado por un importe aproximado de 182 millones de euros, equivalentes a 214,4 millones de dólares, una vez obtenidas todas las autorizaciones regulatorias. Telefónica ha vendido el 67,5% del capital de la filial colombiana, culminando un proceso iniciado en 2025.
Con esta desinversión, el grupo avanza en su hoja de ruta de salida progresiva de Hispanoamérica, una región que durante años fue clave en su crecimiento, pero que ha perdido peso estratégico en el actual contexto financiero y competitivo.
Impacto directo en la deuda
La venta permitirá a Telefónica reducir su deuda financiera neta en alrededor de 1.550 millones de euros, según la información comunicada al mercado. El grupo refuerza así su balance en un momento marcado por la presión inversora en redes, el despliegue tecnológico y la disciplina financiera.
