José María Álvarez-Pallete, el presidente de Telefónica, ha impulsado una nueva emisión de deuda verde por valor de 1.000 millones de euros. Esta operación se suma a los bonos híbridos de 1.750 millones colocados el pasado 14 de enero, consolidando su estrategia financiera proactiva.
El nuevo instrumento de deuda presenta un vencimiento fijado para el 2 de mayo de 2033 y ofrece un cupón anual del 3,707%. La acogida en el mercado ha sido internacional, ya que el 85% de la base inversora procede de fuera de las fronteras españolas.
La compañía busca con este movimiento gestionar su pasivo de forma eficiente mientras aprovecha el interés global por los activos sostenibles. El desembolso final de la operación se ejecutará el próximo 2 de febrero, cerrando así un ciclo de captación de recursos clave.
Destino de los fondos recaudados
La financiación obtenida se inyectará directamente en proyectos de transformación y modernización de las infraestructuras de telecomunicaciones. Telefónica planea asignar estas partidas al despliegue de redes más eficientes y a su ambicioso Plan de Energía Renovable.
Asimismo, el capital permitirá el desarrollo de productos y servicios digitales que fomenten la optimización del consumo energético entre sus clientes. Esta lógica industrial alinea los objetivos financieros de la operadora con sus compromisos de descarbonización a largo plazo.
