Telefónica ha cerrado una emisión de bonos híbridos verdes por 1.750 millones de euros, una operación destinada a reestructurar su deuda y mejorar las condiciones de financiación del grupo en los mercados de capitales.
La colocación se alinea con la estrategia de optimización del balance y refuerza el posicionamiento de la compañía en financiación sostenible.
La elevada demanda ha permitido ajustar a la baja el coste final de la operación.
Estructura financiera de la emisión híbrida verde
La emisión se ha articulado en dos tramos diferenciados. El primero alcanza 900 millones de euros, con fecha de rescate en enero de 2031, mientras que el segundo suma 850 millones de euros, con rescate previsto en enero de 2034.
Ambos instrumentos tienen carácter híbrido, lo que permite computar parcialmente como capital y mejora la flexibilidad financiera de Telefónica.
