El mes de agosto fue, probablemente, uno de los peores meses para Telefónica. Tras perder un 7% en lo que va de año, la compañía se desplomó y bajó a los 5,93 euros por acción, un precio que no rozaba desde el siglo pasado. Tras esta debacle bursátil, el Consejo de Administración decidió tomar medidas para solventar el trance y volver a dar confianza a los inversores.
Para combatir la deuda, la empresa de telecomunicaciones anunció la venta de 50.000 torres de comunicaciones y la prejubilación de una parte importante de la plantilla. Aunque, lo que más optimismo ha generado es la posibilidad de que Telefónica compre un parte importante de la compañía brasileña Oi, valorada en 6.000 millones de euros.
Recuperación
Desde los mínimos de agosto, Telefónica se ha revalorizado un 14% y está cerca de superar la resistencia de los 6,8 euros por acción. En este periodo de tiempo, la capitalización bursátil de la empresa ha crecido en 4.419 millones de euros, hasta alcanzar los 35.249 millones. El 23 de agosto, la capitalización de la empresa llegó a colocarse en los 30.830 euros. Una cifra que le dejaba 15.000 millones por debajo de Vodafone y 5.000 millones menos que Orange.
El conjunto de analistas de FactSet consideran que la teleco española volverá a recuperar los 8 euros por acción, una cifra que no conquista desde mayo de 2018. De hecho, han situado el precio objetivo en los 8,07 euros, en julio estaba en los 8,78.