Entre otros muchos aspectos, 2020 será recordado como el año que rompió con algunos de los patrones establecidos para dar paso a nuevos procesos y acelerar las innovaciones existentes. Ahora en 2021 toca aplicar lo aprendido y seguir la pista a las demandas de un mundo en pandemia e, incluso, adelantarse a las tendencias pos-COVID. “El ecosistema emprendedor tiene que anticiparse y saber adaptarse a las necesidades del mercado más que nunca”, subrayan desde la plataforma global de innovación South Summit.
Con claros ganadores y perdedores en esta batalla, la peor parte se la han llevado las start-ups del sector turístico, viajes y eventos. Sin embargo, esto no ha impedido que la propagación del coronavirus a nivel global haya traído consigo la ocasión para lanzarse a la aventura del emprendimiento. Cuando el mundo entero se paralizó en la calle, muchos decidieron arriesgar con la búsqueda de oportunidades en start-ups a través del ordenador. Prueba de ello es que en 2020 se registró la segunda mejor cifra de la historia en España en términos de inversión, hasta los 1.101 millones. Hay que remontarse a 2018 para encontrar una cifra similar, con 1.227 millones de euros. Pese a ello, este país todavía está lejos de alcanzar las cifras que se mueven en países como Reino Unido.
Frente a esta situación, desde South Summit aconsejan escuchar al mercado y trabajar para hacer realidad sus exigencias a través de nuevas formas de negocio, pero sin perder de vista asignaturas pendientes como incrementar la presencia femenina en el ecosistema e invertir más en educación en el ámbito del emprendimiento.
DIGITALIZACIÓN
A lo largo del último año los españoles han incorporado de manera habitual a su vocabulario palabras como resiliencia, confinamiento y teletrabajo. Además de eso, ahora también son más digitales. Esto abre todo un elenco de posibilidades tanto para los que quieren llevar a cabo un nuevo proyecto como reciclar el existente y expulsa de manera automática a todos aquellos que no hagan un esfuerzo por sumarse a esta ola.
INNOVACIÓN ABIERTA
Los expertos lo definen como una estrategia de negocio basada en la colaboración entre corporaciones y compañías emergentes en la que ambos actores salen ganando. Es decir, se trata de una manera de mantener viva la innovación de grandes empresas y dotarlas de la agilidad necesaria para adaptarse a los cambios rápidamente. Así, consideran que este factor se convertirá en un elemento fundamental este 2021.